¿Te preocupa una muela picada? Descubre cómo tratarla y prevenir futuros problemas con nuestro artículo repleto de información útil y consejos prácticos.

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Casi todos hemos sentido alguna vez ese molesto pinchazo en una muela al tomar algo frío o dulce. Este recordatorio es, a menudo, nuestra primera pista de una muela picada. Al ser algo tan común, la mayoría solemos ignorarlo hasta que se convierte en algo más serio y el dolor se vuelve insoportable.

¿Pero realmente se puede evitar? Y más importante aún, ¿cómo podemos hacer frente a las muelas picadas una vez que aparecen? Nuestros dentistas en Málaga conocen bien sus causas y soluciones, en este artículo responden a todas las preguntas anteriores.

¿Qué son las muelas picadas?

Una muela picada, en términos sencillos, es un diente que ha sufrido un deterioro significativo. Esta degeneración puede ser el resultado de caries dentales, fracturas o desgaste. Las caries, causadas por bacterias que degradan el esmalte dental, son la causa más frecuente de este problema. Con el tiempo, las caries pueden profundizarse, llegando a afectar las capas internas del diente, lo que resulta en un orificio o agujero.

Imagen de una muela picada

Síntomas de una muela picada

Los síntomas de una muela picada varían dependiendo de la gravedad del daño. En las etapas iniciales, es posible que no se sienta dolor. Sin embargo, a medida que la caries se profundiza, puede empezar a sentirse una sensibilidad notable frente a temperaturas extremas, dulces o alimentos ácidos. En casos más avanzados, el dolor puede volverse constante y severo, interfiriendo con las actividades diarias.

¿Por qué se pican las muelas?

La causa más frecuente es la caries dental, provocada por el acumulo de placa bacteriana en los dientes. Esta placa produce ácidos que erosionan el esmalte dental, creando pequeños orificios o cavidades. Otros factores que contribuyen a ello son una higiene dental inadecuada, el consumo excesivo de azúcares y carbohidratos, y en algunos casos, condiciones médicas que reducen el flujo de saliva en la boca.

Un caso particular es el de las muelas del juicio picadas. Dichas muelas, que emergen en la edad adulta, suelen ser difíciles de limpiar debido a su ubicación en la parte posterior de la boca. Esto las hace más susceptibles a la caries y otras complicaciones dentales. Además, si una muela del juicio no sale correctamente (lo que se conoce como impactación), puede ser aún más propensa a la caries y la infección.

¿Qué puede causar una muela picada no tratada?

Ignorar una muela picada termina llevando a problemas mucho más graves que el simple dolor o molestia, ya que una caries no tratada es capaz de llegar hasta la pulpa del diente, donde se encuentran los nervios y vasos sanguíneos. Esto causaría una infección dolorosa y la formación de un absceso, que es una acumulación de pus. Los abscesos no sólo son extremadamente dolorosos, sino que también pueden ser peligrosos si la infección se propaga a otras partes del cuerpo.

Además, una muela picada puede ocasionar la pérdida del diente afectado. Esta falta de dientes afectaría a la estética de la sonrisa, sí, pero también podría causar problemas en la masticación y en la alineación de los otros dientes, llevando a dificultades más serias en la mandíbula y en la salud dental en general.

¿Cómo quitar el dolor de una muela picada?

Dolor por muelas picadas

El dolor de una muela picada puede llegar a ser a veces insoportable, pero existen varios métodos para aliviarlo.

Uno de los remedios caseros más utilizados es el de enjuagar la boca con agua tibia salada, ya que ayuda a reducir la inflamación y limpia la zona afectada. Lo mismo sucede si se aplican compresas frías en el exterior de la mejilla, pues estas disminuyen también la hinchazón y el dolor.

Para un alivio más profundo, se pueden tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol, siguiendo siempre las indicaciones del dentista o del farmacéutico.

Aunque estos métodos pueden proporcionar descanso temporal, es importante recordar que no son una solución permanente. El dolor dental a menudo es signo de un problema subyacente que necesita atención profesional. Por lo tanto, aunque estos remedios pueden ser útiles para manejar el dolor a corto plazo, no sustituyen la necesidad de visitar a un dentista para tratar la causa raíz del problema.

Tratamientos profesionales para muelas picadas

Cuando se trata de muelas picadas, la intervención profesional siempre es necesaria. No basta con los remedios caseros.

El tratamiento a realizar en la consulta del dentista dependerá de la gravedad del daño. Normalmente, con un empaste dental es suficiente. Aquí el dentista limpiará la caries y rellenará el hueco con un material como resina, porcelana o una amalgama. Si la caries ha alcanzado la pulpa del diente, puede ser necesario realizar un tratamiento de conducto, que implica remover la pulpa dañada y sellar el diente.

En situaciones más graves, donde la muela está extensamente dañada o infectada, la extracción es muchas veces la única opción viable. Esto implica remover el diente por completo, para después reemplazarlo con implantes dentales o puentes.

Estos tratamientos no sólo aliviarán el dolor de forma definitiva, sino que también evitarán que se desarrollen otros problemas más graves en el futuro.

¿Cómo prevenir las muelas picadas?

La clave para mantener bien las muelas no reside únicamente en nuestras rutinas de higiene, sino también en un enfoque integral que abarca desde la alimentación hasta las visitas regulares al consultorio dental.

Dieta

Comencemos con la dieta, dado que a menudo se subestima su importancia. Para evitar las muelas picadas hay que moderar el consumo de bebidas carbonatadas, dulces y bocadillos azucarados, ya que estos alimentos son aliados de las bacterias que causan caries. Optar por una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y agua, no sólo beneficia tu salud general, sino que también fortalece tus dientes.

Higiene dental

Ahora, hablemos del cepillado, que hay que procurar hacerlo después de cada comida, utilizando técnicas adecuadas y sin olvidar las áreas difíciles de alcanzar. El uso de hilo dental, por su parte, no debe ser visto como un extra, sino como una necesidad para limpiar los espacios donde el cepillo no llega.

Visitas regulares al dentista

Por último, pero no menos importante, está el papel del dentista. Las revisiones periódicas permiten detectar problemas en sus fases tempranas y recibir consejos personalizados.

Recuerda, el dentista es tu aliado en la misión de mantener una boca sana y perfecta.

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