Orientación clínica rápida: Si un diente duele al morder o se siente “más alto”, lo más frecuente es inflamación del ligamento periodontal. Suele deberse a una infección interna (caries/necrosis/absceso) o a sobrecarga de mordida (empaste alto, bruxismo). La solución depende de la causa: ajuste o férula si es mecánico, o endodoncia si hay infección. Si dura más de 48–72 h o hay bulto/supuración, revísalo.
Sea cual sea tu consulta, el equipo de Clínica Dental La Paz está aquí para evaluar tu caso concreto y ofrecerte el mejor tratamiento.
Si notas que un diente duele al presionarlo o que al cerrar la boca “choca” antes que los demás, es posible que tengas el ligamento periodontal inflamado. Se trata de una alteración frecuente que provoca sensibilidad, presión e incluso molestias al masticar. No siempre implica algo grave, pero sí es una señal de que el diente está sufriendo.
El ligamento periodontal es el tejido que une la raíz del diente con el hueso. Funciona como un pequeño amortiguador: absorbe la fuerza al morder y mantiene el diente estable. Cuando se inflama, pierde esa capacidad de adaptación. El resultado es claro: dolor localizado, sensación de diente “alto” y dificultad para masticar con normalidad. Mejor verlo a tiempo.
Qué es el ligamento periodontal y por qué puede inflamarse
El ligamento periodontal está formado por fibras microscópicas que conectan el diente con el hueso alveolar. Gracias a él, el diente no está rígidamente pegado al hueso, sino suspendido de forma flexible. Esa elasticidad es clave para que podamos masticar sin que cada presión se convierta en un trauma.
Cuando hablamos de inflamación, nos referimos a una respuesta del organismo ante una agresión. Puede ser bacteriana (por infección), mecánica (por sobrecarga al morder) o incluso consecuencia de un tratamiento reciente. El tejido se congestiona, aumenta la presión interna y aparece el dolor.
En muchos casos, el origen está dentro del propio diente. Una caries profunda que no se trata puede avanzar hasta el nervio. Cuando eso ocurre y el tejido pulpar muere, se produce una necrosis pulpar que extiende la inflamación hacia el ligamento. Es decir, el problema empieza en el interior, pero se manifiesta al morder.
Otras veces, la causa no es infecciosa. Una sobrecarga repetida, un empaste ligeramente alto o el hábito inconsciente de apretar los dientes pueden desencadenar la inflamación. Por eso, identificar la causa es tan importante como aliviar el síntoma.

Síntomas de ligamento periodontal inflamado
Los síntomas de ligamento periodontal inflamado suelen ser bastante característicos. No siempre hay hinchazón visible, pero el paciente percibe algo distinto en ese diente. No encaja igual. No responde igual.
- Molestia o dolor al masticar, especialmente al presionar hacia abajo.
- Sensación de que el diente está más alto que los demás.
- Dolor al tocar o golpear suavemente el diente.
- Ligera movilidad en casos más avanzados.
- Inflamación o molestia en la encía cercana.
El síntoma más evidente suele ser ese dolor punzante al morder. El diente pierde su capacidad natural para amortiguar la presión. A veces el dolor es continuo; otras, solo aparece al cerrar la boca. En cualquier caso, no es normal que un diente sano duela al masticar.
Si la inflamación progresa y existe infección activa, puede aparecer un bulto en la encía. En ese punto hablamos de un absceso dental, que requiere atención inmediata. Cuando hay pus, el organismo está intentando aislar la infección. No conviene esperar.
Causas más frecuentes: infección o sobrecarga
En clínica solemos encontrar dos grandes grupos de causas: las infecciosas y las mecánicas. La diferencia es clave para elegir la mejor solución.
En el origen infeccioso, las bacterias han llegado al interior del diente. Puede deberse a una caries avanzada, un traumatismo o un tratamiento antiguo que ha fallado. Cuando el nervio se inflama o muere, la infección se extiende hacia el ligamento periodontal. El dolor aparece al presionar porque el tejido ya está congestionado.
En estos casos, si el daño del nervio es irreversible, la mejor solución es realizar un tratamiento de endodoncia para limpiar los conductos y eliminar la infección desde el interior. Es un procedimiento conservador cuyo objetivo es salvar el diente. No siempre significa extracción. Al contrario.
En el origen mecánico, el problema no son bacterias, sino exceso de presión. Un empaste alto puede provocar que ese diente reciba más carga de la debida. También ocurre en personas que aprietan o rechinan los dientes por la noche. En estos casos, reconocer los síntomas del bruxismo es fundamental para proteger el ligamento y evitar recaídas.
Ajustar la mordida o colocar una férula de descarga puede ser suficiente para que el tejido se recupere en pocos días. El ligamento tiene capacidad de regeneración. Pero necesita descanso.
Cómo se diagnostica y cuál es la mejor solución según el caso
El diagnóstico comienza con algo muy simple: escuchar al paciente. Después realizamos pruebas de percusión (golpecitos suaves), comprobamos la mordida y, si es necesario, una radiografía para valorar el estado del hueso y la raíz.
Si el origen es leve y mecánico, puede bastar con un pequeño ajuste o antiinflamatorios pautados. En algunos casos, el dolor desaparece en cuestión de días. El tejido se desinflama y todo vuelve a la normalidad.
Si existe infección interna, la solución pasa por eliminarla desde dentro. Aquí la endodoncia cumple un papel esencial. Cuando se actúa a tiempo, el pronóstico suele ser muy bueno y el diente puede mantenerse funcional durante años.
En situaciones más avanzadas, como la presencia de absceso o pérdida ósea significativa, el tratamiento puede requerir medidas adicionales. Cada caso es distinto. Por eso es importante una valoración individualizada.

Errores comunes y cuándo preocuparse
Uno de los errores más habituales es pensar que el dolor “ya se pasará”. A veces mejora unos días y luego vuelve con más intensidad. También es frecuente automedicarse sin saber la causa real. El problema es que el ligamento inflamado es un síntoma, no el diagnóstico definitivo.
Debes acudir a consulta si:
- El dolor al masticar dura más de 48-72 horas.
- Notas hinchazón, bulto o supuración en la encía.
- El diente cambia de color o se vuelve más oscuro.
En estos casos, la inflamación puede estar relacionada con una infección activa. Cuanto antes se intervenga, más sencillo será el tratamiento. No conviene esperar a que el dolor sea insoportable.
En Clínica Dental La Paz lo abordamos desde la causa
En Clínica Dental La Paz no tratamos solo el síntoma. Analizamos la causa exacta del ligamento periodontal inflamado para aplicar la solución más conservadora posible. A veces es un ajuste mínimo. Otras, una endodoncia. En ocasiones, una férula para proteger tus dientes mientras duermes.
Lo importante es actuar con criterio clínico y sin alarmismo. Un diente que duele al morder no siempre está perdido. En muchos casos, con el tratamiento adecuado, puede recuperarse por completo.
Si notas presión, sensibilidad o molestias al cerrar la boca, te recomendamos pedir una valoración. Puedes pedir cita para revisar tu caso con calma. Mejor verlo a tiempo. Tu boca lo agradecerá.
