¿Tienes mal sabor, placas blancas o dolor en la boca? Podrías tener candidiasis oral. Aquí te contamos cómo detectarla fácilmente.
En los últimos años, la candidiasis oral se ha convertido en una de las infecciones más consultadas tanto en clínicas dentales como en atención primaria. A pesar de ello, sigue siendo una afección rodeada de confusión: muchos pacientes llegan convencidos de que padecen alergias, irritaciones o simples aftas, cuando en realidad presentan un cuadro típico de infección por Candida.
Para aclarar estas dudas, hemos elaborado una explicación sencilla de los cinco síntomas principales de la candidiasis oral y de cómo distinguirla de otros problemas comunes de la boca.
¿Qué es exactamente la candidiasis oral?
La candidiasis oral es una infección producida por un hongo llamado Candida albicans, un microorganismo que vive de forma natural en la boca, pero que puede multiplicarse en exceso cuando se altera el equilibrio del entorno oral.
Este crecimiento descontrolado es lo que provoca los síntomas característicos. Aunque pueda sonar alarmante, en la mayoría de los casos no es una infección grave; sí es molesta, sí requiere tratamiento y sí puede avanzar si se ignora. Por eso es importante identificarla a tiempo.
5 síntomas clave de la candidiasis oral
Aunque la infección puede manifestarse de diferentes maneras según el tipo y la situación de cada persona, estos son los cinco signos más habituales y fáciles de reconocer. Si notas varios de ellos al mismo tiempo, es muy posible que se trate de candidiasis oral.
1. Placas blancas o cremosas en la lengua y las mejillas
Este es, sin duda, el síntoma más reconocible. Aparecen como manchas blanquecinas, cremosas o ligeramente amarillentas en la lengua, las encías, el paladar o la parte interna de las mejillas.
Mucha gente cree que son simplemente restos de comida o placa bacteriana, pero hay dos diferencias esenciales:
- No se desprenden fácilmente al rasparlas.
- Si se desprenden, la zona de debajo queda enrojecida o incluso ligeramente sangrante.
Cuando aparecen en la lengua, se suele notar una capa espesa que no desaparece con el cepillado habitual. Este es uno de los síntomas de candidiasis oral más claros y el primero en llamar la atención.
2. Ardor, escozor o dolor al tragar
La infección puede causar inflamación en los tejidos, lo que genera una sensación de quemazón que empeora al comer alimentos salados, ácidos o picantes. También es frecuente que duela al tragar, incluso cuando se ingiere agua.
Este ardor no se parece al de una simple lengua irritada: es más profundo y persistente, como si la mucosa estuviera sensibilizada. Cuando el hongo avanza hacia la garganta, este síntoma puede intensificarse, dificultando incluso el hablar o el tragar saliva.

3. Sequedad bucal y sensación pastosa
Muchas personas describen la candidiasis oral como “tener la boca pegajosa” o “notar la saliva espesa”. Es una sensación incómoda que no desaparece aunque bebas agua. Esto se debe a que la infección altera el equilibrio de la saliva y la mucosa oral.
La sequedad bucal también puede empeorar otras molestias, como la irritación o el mal sabor, y facilitar todavía más la proliferación del hongo. Es un círculo vicioso que conviene cortar con tratamiento.
4. Mal sabor de boca o sabor metálico
Otro síntoma habitual es notar un sabor desagradable, amargo o metálico. Incluso después de cepillarte, la sensación vuelve rápidamente. Esto ocurre porque la presencia del hongo modifica la composición de la saliva y la percepción del sabor en las papilas gustativas.
El mal sabor también va acompañado, en ocasiones, de halitosis. Si tienes mal aliento y además identificas placas blancas, lo más probable es que estés ante una candidiasis oral.
5. Grietas o irritación en las comisuras de los labios (queilitis angular)
Aunque no siempre se asocia de inmediato a la candidiasis, la queilitis angular es una forma muy frecuente de manifestación del hongo. Las comisuras se agrietan, se enrojecen y duelen al abrir la boca. A veces aparecen pequeñas fisuras que tardan en cicatrizar.
Suele darse sobre todo en personas mayores, especialmente si llevan prótesis dentales mal ajustadas o en quienes tienen tendencia a mantener la zona húmeda (por ejemplo, debido a babear mientras duermen). Si se acompaña de algún otro síntoma de los anteriores, es casi seguro que se trata de candidiasis.
Tipos de candidiasis oral: las más habituales y las menos comunes
Aunque solemos hablar de la candidiasis oral como si fuese una única infección, lo cierto es que existen diferentes formas en las que se presenta:
Candidiasis pseudomembranosa (la más común)
Es la forma clásica, caracterizada por las placas blancas cremosas. Es la que la mayoría de la gente relaciona con esta infección.
Candidiasis eritematosa (o atrófica)
Menos evidente visualmente. En lugar de manchas blancas, aparece un enrojecimiento intenso, especialmente en la lengua y el paladar. Suele causar mucho ardor y dolor.
Queilitis angular
Como comentábamos antes, afecta a las comisuras de los labios. Puede acompañarse o no de otras formas de candidiasis intraoral.

Candidiasis hiperplásica crónica
Se caracteriza por placas blancas más duras o gruesas que no se desprenden al raspar. Aparece normalmente en fumadores y requiere una evaluación más exhaustiva.
Candidiasis mucocutánea crónica
Mucho más rara, relacionada con alteraciones del sistema inmunitario. Produce lesiones persistentes que van más allá de la boca.
¿Es grave la candidiasis oral?
En la mayoría de los casos, no es una infección grave. Pero no por ello debe ignorarse. Si se deja avanzar sin tratamiento, puede extenderse hacia la garganta, dificultar la alimentación, convertirse en un problema recurrente o incluso causar infecciones más profundas en personas con el sistema inmunitario debilitado.
Lo más importante es tratarla a tiempo y determinar por qué ha aparecido.
¿La candidiasis oral es contagiosa?
La Candida albicans se transmite, pero en la mayoría de casos no lo hace de forma contagiosa como un virus o una gripe. Es decir: no suele ocurrir que alguien sano desarrolle candidiasis oral solo por besar a alguien que la tiene.
La infección aparece cuando el equilibrio natural de la boca se desequilibra, no simplemente por contacto. Es más correcto decir que es “transmisible bajo ciertas condiciones”, pero no contagiosa en personas sanas.
Aun así, en bebés, personas mayores o personas inmunodeprimidas sí puede haber más facilidad de contagio.
¿Qué hacer si sospechas que tienes candidiasis oral?
La mayoría de los síntomas son bastante característicos, pero lo ideal es recibir un diagnóstico profesional. En Clínica Dental La Paz evaluamos el estado de la mucosa oral y determinamos si se trata de una candidiasis o de otra alteración, porque algunas lesiones se parecen, pero no tienen la misma causa ni el mismo tratamiento.
En caso de que se confirme la candidiasis, se suelen prescribir antifúngicos locales o sistémicos, según la gravedad. Además, corregimos los factores que la han favorecido: prótesis ajustadas, mejora de la higiene, hidratación, cambio de hábitos o revisión de medicación si fuera necesario. Lo importante es no dejar que avance.
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